¡A por todas! Una breve historia del Rap político español

Written By Fde on 22.10.13 | 22.10.13


Les presentamos un más que interesante artículo parido directo desde españa, donde nuestro colega Nikone Cons cuenta un poco sobre la historia de la movida del llamado rap político español. Si bien parecería sonar a un fenómeno nuevo o producto de esta última década, el rap de corte combativo, activista y de protesta ha tenido buena y extensa tradición desde sus mismísimos comienzos en el país europeo, dando vida a grandes exponentes de las rimas rebeldes; ¡imperdible, estan invitados a leer!




Breve historia del Rap político español.

Lo primero que habría que plantear es ¿qué es rap político exactamente? Hoy día se considera rap político aquel que trata explícitamente cuestiones políticas y hace referencias ideológicas específicas ya sean comunistas, anarquistas, altermundistas o anticapitalistas en general, siempre o al menos casi siempre -no conozco mucho rap político explícitamente de derechas, por suerte (aunque existe)- dentro del espectro de la izquierda. Que esto, el rap de izquierdas, sea lo considerado mayoritariamente como rap político no quiere decir que los miles de millones de temas de raperos sumamente mediocres vejando a mujeres de múltiples formas y adorando el “cash” como si de una deidad se tratase no sean odas modernas al capitalismo, es decir, rap pro-capitalista y por tanto rap político también, reaccionario sí pero por eso mismo político.

Hecha la aclaración pertinente haré un breve repaso por lo que yo considero que es el rap político de izquierdas del Estado español. Aunque en el pasado la etiqueta ‘rap político’ no se usaba (se le llamaba simplemente rap, después rap con mensaje o rap protesta, crítica social, etc.) el género como tal evidentemente ya existe desde el ‘Hey pijo‘ (1989) de MC Randy ¿o acaso lo que subyace en dicho tema no es la lucha de clases? Pobres contra ricos, un clásico. Ya sea de manera más o menos expresa, más o menos consciente el rap político existe desde hace décadas en el Estado español.


La camada de los años 90

Como ya he dicho desde los inicios del rap en el Estado español podemos encontrar crítica social y conciencia política en sus contenidos, en algunos casos son pequeños retazos en alguna canción, unos simples versos, y en otros son ya temas enteros dedicados a exponer su postura sobre una o varias cuestiones políticas, sociales e incluso económicas.

Entre los primeros, quienes dedican algunas líneas de su prosa para posicionarse políticamente, podríamos señalar a muchos MCs ya que el rap en el Estado español (como en EE.UU. y muchos otros Estados de Europa) se hizo popular en humildes barrios obreros y el simple hecho de relatar la realidad que allí se vivía (desempleo, pobreza, explotación, represión, etc.) es en sí mismo un posicionamiento político. En EE.UU. el rap fue la CNN de los negros, en el Estado español fue la radio Pirenaica de los nietos de los que perdieron la guerra civil. Nuestros referentes culturales van desde Chuck D a Evaristo Páramos, por suerte; sin olvidar la influencia del movimiento punk en la incipiente cultura hip hop de principios de los 90, pero eso mejor lo dejamos para otro artículo.

Zona Norte Posse

Entre los segundos, quienes han hecho canciones más específicas sobre cuestiones políticas y sociales, podríamos contar con otros tantos, desde el mítico Presión y su ‘No puedes pararme‘ (1992) o la Zona Norte Posse (1994) alicantina con Picolo (1993) a la cabeza hasta los catalanes Geronación y sus ‘12 fronteras‘ (1993) pasando por el maño de oro, Kase-O, clamando por la revolución (1993) con frases como “llámame marxista, no me llames prosoviético”. Ojo, estamos hablando solamente de cuatro grandes referentes en el rap estatal de lo que se denomina ‘vieja escuela’ pero en aquella época había muchos otros MCs, mejores o peores pero que, en cualquier caso, empleaban el rap como un medio de protesta social.

Club de los Poetas Violentos

En 1994 vio la luz el primer disco de RAP con mayúsculas editado en el Estado español, ‘Madrid zona bruta‘ de El Club de los Poetas Violentos (CPV), el contundente mensaje antifascista y antiracista que con insistencia se repite en dicho álbum evidentemente tiene su porqué, y no es otro que la amenaza real del fascismo en las calles. A mediados de los noventa los neonazis, mal llamados ‘skinheads’ (en todo caso serían ‘boneheads’), tuvieron cierto auge, se puso de “moda” ser nazi, y tenían presencia en la mayoría de las grandes ciudades del Estado con especial fuerza en Madrid, es por esto que muchos MCs de esta época dedicaron en algún momento de su carrera musical unas palabras a esa lacra social llamada fascismo. Que por desgracia hoy día sigue teniendo una fuerte presencia en la “democrática” España.

Geronacion - En el sitio

“No quiero ver un puto neonazi ni en la calle, ni entre rejas (bang! bang! bang!) unos tiros entre las cejas.” Kamikaze CPV

Con el paso de los años los medios y la experiencia en el panorama estatal de rap (muy reducido si lo comparamos con el actual) fueron en aumento así como el nivel de conciencia en sus letras. Aparecen críticas al consumismo y llamados explícitos a la lucha callejera contra este en ‘El mismo consumismo‘ de Psicohiphopatas (1996), la formación barcelonesa Fusión nivel-uno relataba la historia de un indigente en ‘El otro mundo‘ (1996), K-directo hablaba sobre el ‘Culto a la ignorancia‘ (1996) que supone la vida bajo el capitalismo y Hardcore Stress a su vez reafirmaba la ‘Sangre combativa‘ del movimiento hip hop. Todo esto sucedía en la ‘Puta España‘ (1998) que acertadamente retrataban Pacto EC, cruda como la vida misma Ari (Arianna Puello) nos contaba su parte en ‘No puedo parar‘ (1998), mientras El Meswy le dedicaba su ‘Canto a los niños y niñas de barrio‘ (1997). Tampoco es nada nuevo escuchar raps sobre las crisis capitalistas como tampoco son nuevas estas, ni lo son sus consecuencias que siempre sufren, como no, las clases populares. Otra vez pobres contra ricos, otra vez patente la lucha de clases.


Podemos concluir por tanto, sin ningún atisbo de duda, que en la década de los noventa en el Estado español el rap político no solamente ya existía sino que además gozaba de muy buena salud. Es más, me atrevería a decir que proporcionalmente en dicha época estaba mucho más extendido y aceptado en la comunidad hip hop que actualmente.

(Nota: recomiendo el blog Máximo Respeto -para descargas- a quien le interese profundizar un poco más en el maqueteo rapero de los noventa y también su canal de Youtube -para escuchar maquetas online-).


Década del 2000

A finales de los noventa y principios del dos mil ya eran muchos los grupos de rap que habían editado con alguna discográfica uno o varios álbumes, la industria cultural comenzaba a vislumbrar el potencial negocio que suponía este género musical que hasta entonces había sido minoritario, incluso marginal, dentro de la escena estatal. También se da durante esta temporada una gran proliferación de páginas web dedicadas a esta cultura urbana donde se difunden, entre otras cosas, las maquetas que antes se distribuían principalmente mediante el pirateo de cassettes, en ocasiones entregadas en mano por el mismo artista o a través de envíos postales. Este salto cuantitativo en la distribución y difusión del rap que supuso internet, sumado al abaratamiento en la producción y grabación musical (debido a la mayor accesibilidad a equipos informáticos y con ello a humildes ‘home studios’) desemboca en el inevitable boom del hip hop en el Estado español en los primeros años del dos mil.

Este boom raperil sin duda ayudó a que la cultura se consolidase, a que llegase a más gente, a que fuese un género musical sea más respetado, etc. etc. pero también ha supuesto la domesticación por parte de la industria de esta música rebelde por definición, es decir, toda esa crítica social, ese antifascismo y antiracismo patente, esa carga política que exhibían en sus letras desaparecieron, o en el mejor de los casos se suavizaron, sobre todo entre las formaciones con mayor éxito comercial. Se suele decir que es “el precio de la fama”, que no es más que un eufemismo para referirse a las consecuencias de la asimilación del rap por parte del sistema capitalista; porque hasta entonces en el Estado español el rap no formaba parte de listas de ventas ni de ningún ‘top ten’. Podemos “jugar a vender discos” pero con sus reglas, está claro.

Por supuesto, y como ya he dicho, estamos hablando de los artistas con más tirada a nivel estatal y que en muchos casos nunca han tenido este mensaje político o al menos no sobresalían por ello. A partir de aquí y hasta finales de la década del dos mil es en el ya definido underground del movimiento (puesto que anteriormente todo el hip hop era underground) donde encontraremos mayoritariamente las letras más combativas, comprometidas y radicales del rap en castellano. Hay quien dice que se dejó de lado el mensaje para apostar por el flow, esto es otra forma eufemística de decir que fueron imposiciones de la industria para entrar en el “juego”, el mensaje de los raperos/as no era “políticamente correcto” por lo cual las discográficas (los empresarios, el capital) aplicaron su “democrática” censura.

Pero que nadie lo dude, como bien dijo el Metro (MC de Geronación y posteriormente de La Técnika), primero fue el mensaje y luego el flow, aunque los jóvenes de veinte crean que fue al revés.

Trovadores de la Lírica Perdida

No fueron pocos los veteranos de la vieja escuela que siguieron fieles a las raíces rebeldes y reivindicativas del hip hop. Geronación publicaba ‘El zulo‘ en 2002 y ‘Teatro‘ en 2004, ambos discos en la misma línea que se marcó en los noventa, como también lo hicieron El Meswy, Pacto EC, Puskas, Los trovadores de la lírica perdida, etc. Otros artistas tomaron una suerte de “tercera vía”, que vendría a ser mantener el discurso político en sus letras pero moderándolo, o moldeándolo, para poder pasar el filtro de las discográficas. Los dos ejemplos que se me vienen a la cabeza son Nach (ya sin el ‘Scratch’) y El Chojin, que sin duda en su momento han sido dos grandes referentes dentro de los sectores más conscientes de esta cultura, pese a que a día de hoy no se cuenten, al menos yo no lo hago, entre los grupos catalogados como rap político. Se han consolidado, han ganado pasta y se han aburguesado. Son felices. Uno impartiendo “cursos de rap” en la SGAE y el otro insultando a Fidel Castro en televisión. Y fue El Chojin quien nos advertía de los ‘camisas remetidas‘, tiene tela la cosa.

Pacto E.C.

Todas estas referencias y muchas otras fueron recogidas por la nueva escuela de la época y así salía a la luz en 2003 la primera referencia de 13 Pasos desde Valencia, más tarde en 2005 uno de sus componentes, Nega, formó junto a DJ Bokah y Toni, de La Nota más Alta, uno de los tres grupos que considero clave para la nueva definición de rap político, Los Chikos del Maíz. También en 2003 Stoned Atmosphere aparecía en escena, en este tema junto a Escuela de Odio (2005), años más tarde este MC asturiano volvería a dar que hablar, ya en solitario, como Arma X. Y por último en 2005 debutó Pablo Hasél con ‘Esto no es el paraíso‘. Los Chikos del Maíz, Arma X y Pablo Hasél son lo más representativo de la nueva escuela de rap político (son lo más representativo, repito, no los únicos), marcaron un antes y un después, y no porque esto no se hubiese hecho antes y fuese algo tope novedoso, ya que no era así, sino porque hasta ese momento no se había etiquetado de la manera en que se hizo, es a partir de aquí que se empieza a hablar de rap político en el Estado español.

Los Chikos del Maiz

“Somos los nietos de Stalin, de tus rappers políticos favoritos los padres, que no te engañe el complot.” Arma X

Esta nueva corriente supuso en su momento un gran cambio, tanto es así que este subgénero quedo acuñado bajo el término rap político, cuando es evidente, como ya he planteado, que el rap pro-capitalista, el pacifista, el ecologista, el de derechas, etc. también es rap político. Aún no siendo estrictamente correcta la terminología sirvió para señalar el rap especialmente dedicado a propagar este mensaje anticapitalista, disidente, revolucionario y subversivo (porque todo eso también forma parte del hip hop). Y diferenciarlo así de grupos que puntualmente se acercan a la temática político-social, generalmente de una forma muy superficial y generalista, sin salir de lugares comunes, esto es, “políticos ladrones” y/o “racismo mal“. Hubo una época en que casi todos los grupos de rap tenían en su disco o maqueta “el tema con mensaje“, era prácticamente un requisito pero no pasaba de ahí, como mucho dos cortes, no más. Esta nueva tendencia superó la superficialidad y la escasez de contenidos político-sociales en los álbumes, al profundizar en cuestiones ideológicas se definió como izquierda revolucionaria y a su vez dedicó la mayor parte de sus producciones a difundir esta doctrina. Poco a poco se fueron desarrollando por sí solas ciertas pautas y patrones que concretaban a qué nos referíamos exactamente cuando se hacía referencia a esta nueva etiqueta, el rap político.

Arma X

Las “reglas” no escritas de esta ramificación serían, según mi criterio, estas:
1) Ha de ser de pensamiento progresista radical, es decir, de izquierda revolucionaria.
2) Se ha de hablar explícita y (casi) exclusivamente de política o cuestiones relacionadas con esta.
3) Se debe profundizar en dichas cuestiones exponiendo una visión contrainformativa y/o contrahegemónica.

En 2005 salían a la palestra Los Chikos del Maíz con su ya mítica maqueta titulada ‘Miedo y asco en Valencia‘, esta tuvo una gran aceptación y se difundió rápidamente entre los sectores más combativos y concienciados de la novel y masificada “comunidad” hip hop -y lo escribo entrecomillado porque de comunidad realmente poco quedaba a estas alturas- dicha maqueta fue un soplo de aire fresco en un panorama que muy poco tenía que ver con el de la década pasada, las copias de copias estaban a la orden del día, ya fueran copias de los más destacados MCs estatales (véase Kase-O, Rapsusklei, Zatu, Tote, etc.) o lo fueran de copias de formatos yankees (véase el gangsta rap, el rollo pimp, chicano, etc.). La escena post-boom dejaba bastante que desear pero evidentemente entre tantísimos trabajos -maquetas, discos, EP, maxis- se podía encontrar rap real de calidad, aunque, como ya he dicho, la mayoría de grupos (no todos) hubiese rebajado o hasta erradicado por completo su mensaje político. Y creo que esta circunstancia, la falta de mensaje crítico en el rap, tiene mucho que ver con el posterior éxito de LCDM, Arma X o Pablo Hasél entre otros, y a su vez con la proliferación de este subgénero hoy en relativo auge.

Hasel
At Versaris
La Tecnika

Después vendrían At Versaris reivindicando el catalán (2007) en el hip hop, como así lo hicieron Dios ke te Crew con el gallego (2006) o Selektah Kolektiboa con el euskera (2000), Geronación se quedaría en La Técnika (Metro y Soyez. 2008), El Templo del Tigre introduciría las teorías conspirativas (2009), Mentenguerra acercaba el anarquismo al rap (2010), Insulino Dependiente aportó su rollo gore antisistema (2008), etc. etc. Y esto era solamente el principio.


Del 2010 hasta nuestros días

Con un panorama de rap político no demasiado numeroso pero sí bien definido y en constante desarrollo llegamos a la segunda década del Siglo XXI, llegamos también a estas fechas con una grave agudización de la crisis capitalista a nivel mundial, que golpea con dureza a la Unión Europea y especialmente a los Estados de la periferia de esta (Grecia, Italia, España y Portugal), lo cual provoca grandes movilizaciones populares de protesta y el consiguiente aumento de interés e implicación de la población en los diferentes movimientos sociales que lideran dichos actos de disidencia. A raíz de las manifestaciones convocadas en ciudades de todo el Estado para el 15 de mayo de 2011 surgió el movimiento 15-M que tuvo gran repercusión mediática debido a su gran capacidad de convocatoria y también, por qué no decirlo, debido a su falta de propuesta/estrategia real para el cambio político y social, lo que lo hacía quizás no inofensivo pero sí muy poco ofensivo para su enemigo a batir, el régimen monárquico post-franquista.

Evidentemente esta oleada de protestas, con gran participación de la juventud y por tanto con gran influencia en esta, tuvo su respectiva repercusión en el mundillo del rap y tras el boom del 15-M, de repente, muchos raperos y raperas comienzan a subirse al carro, o al menos lo intentan, del rap político. En muchos casos ha sido por convicción, personas que hasta ese momento habían estado “ciegas” y “abren los ojos”, es decir, raperos/as sin ninguna conciencia política que comienzan a desarrollarla; pero sin lugar a dudas también ha habido casos del más flagrante y vergonzosooportunismo en un intento de capitalizar el descontento social. Algo que se debe señalar es que la mayoría de MCs/grupos que se sumaron a la denuncia social a partir del 15-M no hacían rap político tal y cómo lo entendemos ya que su formación no les permitía desarrollar una crítica profunda y/o compleja, por lo tanto sería considerado rap protesta, rap social, rap “indignado” o lo que sea, pero no lo catalogaría nunca como rap político. Y es que en muchos casos básicamente se repitieron hasta la saciedad (y hasta el absurdo) las consignas del movimiento 15-M en forma de rap.


Debido al auge de protesta social y con ello mayor politización de la población hoy el rap político vuelve a gozar de buena salud, vuelve a estar extendido y aceptado entre los seguidores/as de esta cultura y también entre sectores progresistas (que no progres) en general, tanto es así que dentro de este subgénero se han creado diferentes corrientes que, a la vez que lo enriquecen, reflejan las ideas y las luchas que se desarrollan dentro de la izquierda revolucionaria en el Estado español:

7) Conspirativo: El Templo del Tigre, Omar el Hachemi y Jona (Ilegal Music Crew). (NdE: Exopoetics)


La mercantilización del rap dotó a este género de una mayor difusión, la capacidad de llegar al público que hoy en día tiene el rap era inimaginable en los noventa (Doble V llena estadios allá donde va), esto nos costó la comentada castración política y la estigmatización de nuestra cultura. Lo que no esperaban quienes decidieron incluirnos en sus listas de ventas para desactivar esta bomba subversiva es que seríamos capaces de revertir dicha situación y que parte de la nueva escuela haría honor a la vieja. Y a mayor público obviamente mayor repercusión, para bien o para mal, y lo que alegremente se rapeaba en una maqueta de los noventa hoy podría ser motivo para que el Estado te secuestre acusado de enaltecimiento del terrorismo, como le ha sucedido a Pablo Hasél o a su productor Marc Hijo de Sam, o acusado de provocar disturbios durante una huelga general como a Pau Llonch, o que te denuncie la ultraderecha como le ha sucedido a LCDM o a Valtonyc. Lo que está claro es que la “libertad de expresión” en el Estado español tiene un precio muy alto (para algunos, para otros no) que en el peor de los casos es la prisión con torturas físicas y psicológicas incluidas. Solamente dos nombres: Manuel Pérez Martínez y Arnaldo Otegi, ambos secretarios generales de Partidos políticos, ambos presos (por no mencionar la interminable lista de presos/as políticos). Podrán encarcelar a todos/as los MCs, pero no podrán detener al hip hop, parafraseando a Neruda.


A modo de Conclusión.

El rap desde sus inicios en el Estado español ha sido empleado como herramienta de denuncia social y ha estado ligado a los sectores populares de la población, tras la absorción de este por el mercado capitalista se nos intentó vender la idea de que era una música inocua y apolítica, cuando es evidente, si se conoce un poco su historia, que no es así. Esta música de los oprimidos/as nunca debería haber dejado de ser política y es esperanzador que resurja con fuerza y vuelva a su estado natural, a su estado politizado. Por otra parte es triste que hoy en día sea solamente un subgénero lo que antaño sería considerado simplemente rap de toda la vida.

Atrás quedan los tiempos en que se les llamaba punkis, mochileros o faltos de flow a quienes verdaderamente comprendían qué es el rap, durante aquella ignominiosa época los “reales” eran esos seudo “gángsters” de baratillo que hoy se comen los mocos.

Y es que como casi dice el Señor Jodeculos Ibarra, al hip hop casi le cambiaron sus ideales por los del capital. Casi, pero no.

“¡Apesta! el mundo da náuseas honestas
porque el capitalista no ha aprendido a restar
¿Y te molesta? pues como no me va a molestar,
casi cambié mis ideales por los del bienestar.”


PD.1 Obviamente he hablado del rap político que conozco, soy consciente de que hay muchísimos grupos o temas concretos que merecerían ser mencionados en este artículo, por tanto, se agradecen los comentarios aportando otras referencias de rap político, ya sean actuales o antiguas.

PD.2 Después de escribir este artículo me he dado cuenta de que a lo largo de la pasada década hemos perdido a tremendos grupos combativos que prometían mucho. Sirva este artículo de homenaje y reconocimiento a los precursores del rap político en el Estado español.


Escrito por Nikone Cons para Rimas Rebeldes.
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11 comentarios :

  1. Muy bueno, sAlud y libertAd.

    www.soundcloud.com/protestango

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    1. Gracias Fideo!...así es, una interesante cantera de rap rebelde españal!..como lo hiciera la polla en su epoca influenciando al punk sudamericano, el rap protesta español lo hace de hace un tiempo también. Salud!
      Federiko.-

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  2. buen articulo sobre lahistoria del rap de españa

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    1. Gracias por contactar STE! Saludos desde Buenos Aires.

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  3. Muy buen articulo, hice un pequeño resumen de ello para una pequeña revista de rap politico y protesta, espero que no te moleste que lo haya hecho, un saludo.

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    1. Gracias. Nos gustaria ver como queda eso cuando se lanze, es una publicacion gráfica o es digital?. Saludos.

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    2. Gracias! Un buen aporte de un colega el artículo! Podrías pasarnos la revista luego de lanzarla?, es en medio gráfico o digital? Saludos.

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  4. Simplemente espectacular, muy buena la divisíon cada 10 años y haciendo referencias con conocimiento. Buena introducción y buen cierre.
    Mi más sincera enhorabuena

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  5. Muuy buen articulo, solo un detalle... el tema de Geronación no se llama 12 fronteras, sinó Fronteras son barreras, lo que pasa es que es la numero 12 del album Pa Representar, y la caratula que sale es la del album En el Sitio, aparte tienen muuchos mas temas politicos, mejores y mas reivindicativos que Fronteras... pero bueh!

    Pero repito, Graaan articulo...

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  6. No puedo entender esa repetición de Estado Español hasta la saciedad. Muestra los complejos de la izquierda a la hora de defender aquello que llamamos España y de su afinidad a quienes quieren desmembrarla

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    1. Se dice Estado porque básicamente así se llama a cualquier forma de "organizacion" social, política, económica, etc. de determinado territorio. La Izquierda no tiene complejo alguno para con defender a España, directamente no defiende a lo que vos consideras tu país, porque ese concepto es nacionalista y fascistoide; esto se denota cuando hablas de que "quieren desmembrar" a tu querida "patria"

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